La lucha contra los smurfs, bots y el acoso en partidas entra en una nueva fase: penalizaciones compartidas, anonimato total y control de identidad en el LoL moderno.
Riot Games está lista para dar el golpe más duro a los comportamientos tóxicos y abusivos dentro de League of Legends. En su más reciente publicación de desarrollo, Riot Phroxzon y just a capybara presentaron dos proyectos que cambiarán para siempre la forma en que se castigan las malas conductas y se protege la experiencia de los jugadores:
la vinculación de cuentas (versión 25.23) y el nuevo modo streamer (versión 25.20).
Ambos sistemas representan la evolución natural de los esfuerzos que Riot ha desplegado durante 2025: desde la devolución de PL a quienes sufrieron trampas (versión 25.6) hasta el bloqueo masivo de jugadores que arruinan partidas (versión 25.9). Todo forma parte de un plan mayor: erradicar la manipulación del ELO, el uso de bots y las cuentas compartidas, sin castigar injustamente a quienes simplemente quieren jugar limpio.
El nuevo pilar de justicia: vinculación total de cuentas
El anuncio más importante es claro: a partir de la versión 25.23, Riot vinculará todas las cuentas de un mismo jugador utilizando datos de comportamiento y hardware recopilados mediante Vanguard.
Esto implica que, si una cuenta comete infracciones —ya sea por smurfing, toxicidad o trampas—, las sanciones se extenderán automáticamente al resto de sus cuentas. Por primera vez, el sistema tratará todas las cuentas de una misma persona como una sola identidad dentro del ecosistema del juego.
Este cambio apunta directo al corazón del problema: quienes usaban cuentas secundarias para evitar castigos o seguir trolleando después de una suspensión. Ahora, la impunidad desaparece.
Riot asegura que este sistema se aplicará solo cuando exista certeza total de que varias cuentas pertenecen al mismo individuo. Corea ya cuenta con un sistema de identificación único, pero el resto del mundo adoptará un enfoque híbrido de detección técnica + análisis de comportamiento, garantizando precisión y evitando falsos positivos.
En palabras simples: si te portaste mal en una cuenta, lo pagas en todas.
Adiós al show involuntario: el nuevo modo streamer
El segundo gran proyecto llega con la versión 25.20: un modo streamer renovado diseñado para proteger a creadores de contenido, profesionales y jugadores conocidos de la exposición y el acoso.
Inspirado en el feedback de la comunidad, Riot ha desarrollado tres niveles de anonimato personalizables:
- Ocultar otros nombres: Los demás jugadores aparecen anónimos solo para ti.
- Ocultar mi nombre: Tu Riot ID se oculta para todos, aunque tus estadísticas visibles siguen disponibles.
- Ocultar todo: Desaparece toda tu información —nombre, progreso, bordes, maestrías— tanto en partida como en aplicaciones externas.
El objetivo no es solo proteger a streamers, sino garantizar que las partidas sean limpias y jugables, evitando sabotajes, “sniping” o persecución dentro de la cola clasificatoria. Riot también ha trabajado con aplicaciones de terceros para reforzar la privacidad fuera del cliente y evitar filtraciones.
Vanguard, bots y la última advertencia
Gracias a Vanguard, Riot ya logró identificar y suspender millones de cuentas involucradas en manipulación de ELO, compra o venta de perfiles y uso de bots. La compañía aclara que su prioridad es no castigar jugadores reformados que alguna vez compraron cuentas y hoy las usan legítimamente, pero deja una advertencia inequívoca:
“A partir de la versión 25.18, encontraremos y suspenderemos todas las cuentas que hayan sido compartidas, vendidas o automatizadas. Esta es la última advertencia.”
Los números hablan por sí solos:
- 400,000 cuentas suspendidas por clasificatorias fraudulentas.
- 1.5 millones de cuentas de bots vendidas y usadas.
- 2.5 millones más en lista de suspensión preventiva.
Una grieta más limpia y silenciosa
Con estos pasos, League of Legends se encamina hacia un ecosistema más justo, donde el castigo no puede esquivarse con un correo nuevo y donde los jugadores más visibles —streamers, pros o creadores— pueden respirar tranquilos sin perder anonimato.
El trabajo no termina aquí, advierte Riot: seguirán refinando los modelos de detección y recopilando feedback de los jugadores para mejorar la precisión del sistema. Pero el mensaje es claro:
ya no hay rincones donde esconderse.
