De las salas de urgencias a la nube: un ecosistema que conecta, protege y transforma el cuidado médico en la región.
La salud en Latinoamérica está atravesando una revolución silenciosa: la de los datos, las pantallas y la conectividad. No es ciencia ficción ni promesa de laboratorio, sino un proceso tangible que ya está ocurriendo en hospitales, clínicas y centros comunitarios. En medio de este cambio, Samsung asume un papel protagonista con un portafolio de soluciones tecnológicas que no busca reemplazar al personal médico, sino potenciarlo. Su apuesta es clara: la tecnología puede salvar tiempo, reducir errores y llevar atención a quienes antes estaban fuera del alcance.
De acuerdo con proyecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el gasto per cápita en salud en la región crecerá más de 3% anual hasta 2030. No es solo un dato contable: es el reflejo de gobiernos y empresas que están apostando por infraestructura, prevención y modernización. Samsung se coloca en el centro de esta tendencia con un ecosistema B2B que une eficiencia, seguridad y sostenibilidad, diseñado para acelerar la transformación digital del sector salud.
Entre las joyas de su línea profesional destacan las Galaxy Tab Active5 y Active5 Pro, tablets pensadas para resistir el uso clínico intensivo: desde la UCI hasta la ambulancia. Su compatibilidad con procesos de sanitización hospitalaria y la gestión centralizada mediante Samsung Knox Suite las convierten en aliadas naturales del personal médico. En un entorno donde cada segundo cuenta, tener un dispositivo que funcione sin pausa puede marcar la diferencia entre la espera y la acción.
Un puente digital entre médicos, pacientes y conocimiento
La telemedicina ya está presente en el 95% de las instituciones latinoamericanas, pero Samsung busca ir más allá del diagnóstico remoto. Sus E-Boards interactivos crean espacios colaborativos donde los equipos de distintas áreas pueden revisar exámenes, compartir análisis o capacitarse a distancia, todo bajo la misma protección de datos que rige sus tablets. Es una nueva forma de conectar a la medicina con la educación, al conocimiento con la práctica, y a los profesionales con los pacientes.
Esa misma lógica de integración llega también a los pasillos de los hospitales con la plataforma Samsung VXT, un sistema que permite gestionar señalización digital en tiempo real. Los centros médicos pueden actualizar protocolos, alertas o campañas preventivas en monitores 4K de las series QBC/QMC, reemplazando los carteles impresos por mensajes dinámicos, claros y sostenibles. Tecnología al servicio de la información, y de paso, del planeta.
Eficiencia energética y visión a largo plazo
En hospitales, la energía no es un lujo: es vida. Y en ese frente, Samsung propone soluciones como DVM Chiller y VRF DVM S2, sistemas de climatización que reducen costos operativos y consumo energético —un punto crítico, considerando que la climatización puede representar hasta el 40% del gasto total de un hospital—. Con esto, la marca no solo busca modernizar, sino también alinear a las instituciones de salud con los estándares internacionales de sostenibilidad.
Pero el horizonte no se queda en el hardware. Inteligencia artificial, wearables y big data ya forman parte de la estrategia futura de Samsung, con el objetivo de optimizar diagnósticos, personalizar tratamientos y construir redes médicas más interconectadas. Una apuesta por la medicina predictiva y preventiva, donde la información y la tecnología trabajan juntas para anticiparse a los problemas antes de que aparezcan.
“Nuestro compromiso es apoyar a gobiernos, empresas e instituciones médicas en el avance de la salud digital, con soluciones que aumenten la eficiencia, amplíen el acceso y garanticen seguridad y confiabilidad”, resume André Peixoto, Director Senior de Oferta Integrada B2B de Samsung para Latinoamérica.
“El futuro de la salud en Latinoamérica pasa por la tecnología, y Samsung está preparada para ser un socio estratégico en este proceso”.
En una región donde cada minuto cuenta y cada recurso se mide con precisión quirúrgica, la digitalización no es un lujo: es una necesidad. Y si algo demuestra Samsung con esta estrategia es que la innovación puede ser tan vital como una dosis de oxígeno: invisible, pero indispensable.
