Cuatro años después de su lanzamiento, el programa se consolida dentro de Samsung Smart Xperience como una puerta real a la inclusión
Imagina querer resolver un problema con tu celular o preguntar por un nuevo televisor, pero el idioma del soporte no es el tuyo. Para millones de personas sordas en México, esa ha sido la realidad durante años. Hoy, esa barrera tiene una grieta enorme gracias a “Señas que nos unen”, el servicio de atención al cliente en Lengua de Señas Mexicana (LSM) de Samsung que cumple cuatro años y sigue creciendo como parte de su ecosistema Smart Xperience.
El servicio funciona de manera simple, pero poderosa: una videollamada conecta a las y los usuarios con especialistas en LSM, capaces de dar soporte técnico, información de productos o consejos prácticos en tiempo real. Disponible de lunes a sábado, entre 9:00 a.m. y 6:00 p.m., no es solo un canal de atención —es una declaración de que la tecnología también debe hablar con las manos.
“La accesibilidad no es opcional, es un derecho. Queremos que cada cliente sea atendido de manera justa e inclusiva”, dice Billy Moreira, Director Senior de Customer Satisfaction de Samsung para América Latina.
La historia detrás del proyecto
“Señas que nos unen” nació en alianza con el Instituto de las Personas con Discapacidad de la CDMX (INDISCAPACIDAD) y pronto se convirtió en referencia. No fue un proyecto piloto ni un favor corporativo: desde el inicio se pensó como un servicio permanente. En 2022, ya había cosechado reconocimientos en el Premio Nacional Customer Experience y el Premio Nacional Employee Experience del Instituto Mexicano de Teleservicios.
Pero más allá de los premios, está la gente. Para una persona sorda, no depender de familiares o amigos para resolver algo tan simple como una garantía cambia la ecuación: le devuelve autonomía, dignidad y confianza. Ese es el impacto que rara vez aparece en los comunicados, pero que late en cada interacción.
Inclusión con visión a futuro
El contexto lo exige: en México hay 2.3 millones de personas con discapacidad auditiva, una comunidad con lengua, identidad y cultura propias. Darles acceso a un canal en LSM no es un “extra”, es reconocer su lugar en la mesa de la tecnología.
Y este esfuerzo no se queda solo ahí. Forma parte de Samsung Smart Xperience, un concepto que busca que cada cliente viva la marca más allá de la compra: soporte remoto, talleres en Smart Centers, consultoría para pymes y experiencias inmersivas como el SmartThings Wall. Todo con un mismo hilo conductor: que nadie quede fuera.
En un mercado donde las marcas suelen hablar de innovación como si fuera solo velocidad de procesador o calidad de pantalla, Samsung pone sobre la mesa otro tipo de avance: el de la inclusión tecnológica real. Y ese, quizá, es el más importante de todos.
