En Colonia, el gaming tomó otra dimensión con los monitores que están marcando el futuro.

Gamescom 2025 volvió a ser un desfile de poder para la industria, con más de 350 mil fans abarrotando Koelnmesse en Alemania. Entre lanzamientos, anuncios y estrenos, hubo un nombre que no pasó desapercibido: Samsung Odyssey. La marca surcoreana celebró diez años de presencia en el evento con un despliegue que convirtió su stand en uno de los puntos más concurridos del recinto.

Lo que presentaron no fue cualquier cosa. La línea completa de Odyssey OLED (27, 32 y 49 pulgadas) se vio reforzada por los nuevos modelos de gran formato: Odyssey G7 de 37” y 40” (G75F), pantallas que combinan resolución impecable, HDR10+ Gaming, AMD FreeSync Premium Pro y el detalle extra de CoreSync, esa retroiluminación que adapta el color según el contenido y que terminó robando más de una mirada.

Los fans de Genshin Impact fueron los primeros en testear la experiencia, y no tardaron en soltar frases de culto: “definitivamente es el dispositivo perfecto para jugar Genshin”, dijo la cosplayer Anne Gerbest. La inmersión visual fue tal que hasta hubo quienes aseguraron que sentirse dentro del juego era algo ya posible.

Pero si hablamos de futuro, el golpe de mesa vino con el Odyssey 3D, monitores sin lentes que abrieron la puerta a una forma distinta de jugar. Gracias a Eye Tracking y View Mapping, los efectos de profundidad cambian con la escena y el personaje en pantalla. Títulos como Stellar Blade y el próximo MONGIL: STAR DIVE dejaron a los asistentes con la mandíbula en el piso. “Durante las batallas parece que los personajes salen del monitor”, resumió un fan, todavía con la adrenalina a tope.

La apuesta no se quedó ahí: Samsung anunció que su Odyssey 3D Hub pasará de 28 a más de 50 juegos compatibles para fin de año, con nombres como Lies of P: Overture y MONGIL: STAR DIVE entre los confirmados.

Y porque no todo es PC, la compañía también mostró músculo en su OLED S95F Vision AI, la que llaman la Smart TV definitiva para gaming. Hasta 83 pulgadas, 165Hz, G-SYNC, FreeSync y antirreflejo: un combo pensado para que tanto el gamer de sofá como el de silla ergonómica sienta que su pantalla está hecha para competir.

La fiesta se completó con alianzas de peso: World of Warcraft: Midnight se estrenó en estaciones equipadas con Odyssey OLED G6 a 500Hz, mientras que Crimson Desert de Pearl Abyss brilló en más de 180 monitores Odyssey. Hyun Bae Kong, de Pearl Abyss, fue claro: “con la calidad de los OLED de Samsung pudimos mostrar un mundo abierto realista e inmersivo, eso significa mucho para nosotros”.

Fuera del recinto, Samsung llevó la experiencia a The World of #PlayGalaxy en Dock², con Odyssey 3D y Galaxy Z Fold7 listos para que los visitantes se subieran, literalmente, a un camión que simulaba transportarlos a otro universo.

En resumen: Gamescom 2025 confirmó que Samsung no juega de visitante, sino que manda en esta esquina. Con pantallas más grandes, experiencias 3D sin lentes y alianzas que atraviesan los géneros más duros del gaming, la línea Odyssey no solo mostró músculo: marcó el territorio y dejó claro que el futuro del juego se escribe con su nombre.

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