La verdadera innovación no está en la velocidad, sino en el acceso. Samsung refuerza su compromiso por democratizar el 5G en América Latina, donde aún hay más brecha que conectividad.
Ciudad de México, 16 de abril de 2025 — Para muchos, el 5G es sinónimo de velocidad. Para otros, es la promesa de un futuro hiperconectado. Pero para millones de personas en América Latina, el 5G sigue siendo una tecnología lejana, encerrada en etiquetas premium, costos elevados y cobertura desigual. Y eso, más que una limitación técnica, es un problema estructural que requiere acción colectiva.
Así lo plantea Antonio Quintas, Vicepresidente Senior de Mobile Experience de Samsung para América Latina, en una declaración donde pone los puntos sobre las íes: la verdadera revolución del 5G solo llegará cuando todos puedan subirse a ella.
El potencial está ahí. Pero falta mucho por hacer
Según el informe The Mobile Economy 2025 de GSMA, Latinoamérica apenas alcanza los 55 millones de conexiones 5G, pero se proyecta que superará los 417 millones antes de que termine la década. El reto es enorme, pero la oportunidad también.
Aunque la infraestructura avanza, aún existen grandes barreras para el acceso masivo: altos costos de datos, dispositivos inaccesibles y regiones enteras sin cobertura sólida. Y aunque se espera una penetración del 45% para 2030, eso significa que más de la mitad de la población podría quedar fuera del salto tecnológico más importante de la década.
Democratizar el acceso: un compromiso que debe traducirse en acciones
En ese contexto, Samsung ha adoptado una postura clara: el 5G debe dejar de ser exclusivo y convertirse en un estándar accesible. Y eso no se logra solo con infraestructura: se logra con dispositivos al alcance de más personas, sin sacrificar rendimiento ni seguridad.
El mejor ejemplo es el reciente lanzamiento del Galaxy A06 5G, uno de los teléfonos con conectividad 5G más accesibles del portafolio Galaxy, que rompe con la lógica de que lo último en tecnología solo es para quien puede pagarlo caro.
Este modelo combina un diseño moderno, batería de larga duración, sistema de seguridad Samsung Knox y actualizaciones constantes, demostrando que la innovación puede (y debe) llegar al día a día de todos los usuarios, no solo al escaparate de los modelos premium.
No se trata solo de teléfonos. Se trata de transformación social
Más allá del hardware, el 5G tiene el potencial de transformar sectores enteros en América Latina: manufactura, salud, educación, finanzas, agricultura, logística. Desde el impulso al emprendimiento local hasta el fortalecimiento de economías digitales regionales, la conectividad puede ser la puerta de entrada a nuevas oportunidades y reducción de brechas.
Pero ese impacto solo será real si el ecosistema está diseñado para incluir, no para excluir. Gobiernos, operadoras, industria y consumidores tienen que caminar juntos para que el 5G no sea un lujo, sino una base.
La velocidad no basta si no hay equidad
El 5G no solo debe ser más rápido. Debe ser más justo, más accesible, más útil. Porque si las nuevas tecnologías no están disponibles para todos, no se puede hablar de progreso. Y en una región tan rica en talento, cultura y posibilidades como América Latina, no hay margen para dejar a nadie atrás.
Samsung lo sabe, y por eso fortalece cada vez más su línea de dispositivos compatibles con 5G a diferentes precios, apostando por un ecosistema donde la conectividad de nueva generación llegue a cada bolsillo, cada barrio, cada necesidad real.
La revolución ya comenzó. Ahora toca asegurarnos de que sea para todos.
ica
