Samsung llega a IFA 2025 con una declaración que suena fuerte y clara: AI Home: Future Living, Now. No es un lema bonito para la foto; es la culminación de 40 años de probar, iterar y convertir tecnologías raras —cuando nacen— en costumbre diaria. La ruta está documentada: del refrigerador parlante de 1985 y el microondas con pantalla y TV de 1982 a Bixby (2018), Family Hub (2016) y la actual familia Bespoke AI, una generación de electrodomésticos que entienden al usuario, toman decisiones y resuelven con mínima fricción.
La cronología no es nostalgia; es contexto de por qué este 2025 importa. Primero, voz: aquel refri que avisaba puerta abierta evolucionó a asistentes que reconocen a cada persona con Voice ID (hasta seis usuarios), ajustan información y ejecutan rutinas sin que tengas que repetir quién eres. Segundo, pantallas: del microondas que mostraba recetas y la cámara de la entrada al Family Hub, que convirtió al refri en centro de mando del hogar: inventario, compras, notas familiares y control de la casa conectada desde una pantalla táctil. Tercero, percepción + decisión: de la Neuro-Fuzzy (1991) —sensores y lógica difusa para leer suciedad, carga y temperatura— al salto de QuickDrive (2018), que ya recomendaba ciclos con IA, y a lo de hoy: Bespoke AI Laundry Combo que detecta tipos de tela y nivel de suciedad para optimizar lavado y secado sin que tú armes el rompecabezas.
El terreno también se amplió a la limpieza. En 2006, la aspiradora robot Hauzen trazaba rutas con giroscopio; en 2025, la Bespoke Jet Bot Combo integra cámaras e IA para reconocer y esquivar objetos, distinguir tipos de piso y navegar con más cabeza que músculo. La diferencia es de filosofía: antes el aparato “hacía”; ahora el aparato entiende, decide y ejecuta. Si a eso sumas SmartThings como pegamento de la casa —refrigeradores, lavadoras, aires acondicionados y más en un mismo tablero—, el concepto “AI Home” deja de ser promesa y se vuelve experiencia continua.
En Berlín (5–9 de septiembre), Samsung mostrará una versión todavía más avanzada de AI Home, impulsada por la línea 2025 de Bespoke AI. ¿Qué esperamos ver? Personalización real —no la de menú escondido, sino la que pasa sola—, automatización con contexto (quién eres, qué haces, qué necesita tu casa en ese momento) y controles naturales: voz, pantalla, sensores y rutinas trabajando al mismo tiempo, sin obligarte a pensar en la tecnología. Como dijo Jeong Seung Moon (VP Ejecutivo y Head de I+D de Digital Appliances), la meta es fijar un nuevo estándar de experiencias personalizadas y reforzar esa idea que poco a poco suena natural: “Samsung = electrodomésticos con inteligencia artificial”.
Nuestro ángulo es sencillo: la innovación vale cuando desaparece. Cuando la lavadora lee las telas y acierta, cuando el refri organiza y coordina, cuando la aspiradora evita el desastre que el gato tiró, cuando SmartThings junta todo en un solo flujo… ahí está la “magia”. IFA 2025 será la prueba de fuego para medir cuánto de esa inteligencia ya se siente cotidiana: menos demostración espectacular y más soluciones que no piden permiso para ayudarte.
Un apunte honesto, porque así cubrimos la tecnología: las funciones de IA dependen de modelos entrenados con datos predefinidos. Eso significa que pueden equivocarse o estar incompletas, y que mejorarán con nuevas rondas de entrenamiento. Bixby y Voice ID varían por país, idioma y dispositivo; SmartThings requiere cuenta y Wi-Fi; la detección de telas tiene límites de peso y los tejidos mixtos bajan precisión; el reconocimiento de objetos y pisos en robots puede fallar según forma y luz. Bien. Aun con esas letras chiquitas, lo determinante es el rumbo: cada año hay menos fricción entre la casa y lo que necesitas que haga.
Cuarenta años después, Samsung no llega a IFA a coleccionar aniversarios. Llega a cerrar un círculo: aquello que comenzó como trucos futuristas hoy se presenta como AI Home listo para usarse. Si te interesa la casa conectada que no se siente compleja, este es el stand que tienes que pisar.
