Neon Blood: luces, sombras y memoria perdida en el corazón del ciberpunk
Una ciudad dividida, un detective con demonios internos y un asesino suelto. Neon Blood mezcla arte visual y RPG clásico en una distopía que no perdona.
El ciberpunk siempre ha sido un terreno fértil para contar historias de caída y redención, de corrupción tecnológica y luchas internas. Neon Blood, desarrollado por ChaoticBrain Studios, abraza estos tropos con estilo y los presenta en una aventura visualmente espectacular, pero con una herida que no puede ocultar: su corta duración.
El juego del día de hoy es una locura, pero tiene un gran problema a mi parecer.
Neon Blood nos transporta a Viridis, una ciudad ciberpunk donde conoceremos a nuestro protagonista Axel McCoin, un detective idealista que tiene un grave problema de adicción producto de intentar soportar los dolores de cabeza que lo atormentan y que le generan una considerable pérdida de memoria. Conforme avanza la aventura, iremos armando el rompecabezas de nuestra memoria perdida conforme le seguimos la pista a un asesino en serie que atormenta la ciudad.
La narrativa, aunque breve, logra mantener al jugador atrapado. Axel McCoin es un personaje bien escrito, con una dualidad entre justiciero y víctima de su propio deterioro. La investigación del asesino en serie no es solo una cacería externa, sino también una exploración interna: qué recordamos, qué decidimos olvidar y por qué.
El punto más fuerte de esta aventura son sus visuales, escenarios geniales donde tendrás que recolectar la información y tener batallas en un entorno estilo 2.5D. Es una belleza el estilo artístico presentado en este juego, y las cinemáticas tampoco se quedan atrás.
Reseña por Lapras
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Aquí es donde Neon Blood realmente brilla. La paleta de colores neón contrasta con sombras profundas que dan vida a los escenarios. El diseño 2.5D logra un equilibrio estético muy atractivo entre lo retro y lo moderno, con detalles que elevan la atmósfera de Viridis. Las cinemáticas, estilizadas como si fueran sacadas de una novela gráfica animada, complementan la experiencia de forma impecable.
Tendrás un buen rato de exploración y unas batallas interesantes al estilo combate por turnos. El juego es una maravilla visual, pero hay una queja que está opacando el tema artístico y es su duración. El juego, a toda velocidad, podrías completarlo en tan solo 4 horas, lo cual contrarresta fuertemente con su alto precio y es algo que no se puede ignorar. Disfrutándolo de principio a fin, hablando con todos los NPC y revisando hasta el más mínimo detalle, el juego no llega a 10 horas de duración.
Este es el talón de Aquiles de Neon Blood. El diseño de combate funciona: es clásico, dinámico y combina bien con el enfoque narrativo. Pero justo cuando el mundo empieza a volverse interesante, el viaje termina. La relación entre duración y precio es una crítica justa que muchos jugadores ya están señalando, y que podría afectar su recepción más allá del nicho amante del arte visual.
Así que ya dependerá de ustedes ver qué tanto peso tiene la duración. El juego no tiene pierde en el apartado visual, en su historia, mundo o jugabilidad. Será aprovechar las ofertas de las distintas plataformas y no quedarse sin disfrutar de esta maravillosa aventura.
