La intersección entre la tecnología de precisión y el entretenimiento masivo alcanzó un nuevo nivel durante la edición 2026 de EDC México. La marca cervecera Dos Equis transformó su presencia en el festival mediante una imponente activación protagonizada por brazos robóticos, ofreciendo a los asistentes una experiencia sensorial y automatizada que rápidamente acaparó la atención y los lentes de las cámaras de miles de asistentes.

El hexágono robótico
Para generar expectativa desde el primer instante, la compañía instaló una torre en forma de hexágono que se convirtió en un punto de atracción magnético dentro del Autódromo Hermanos Rodríguez. En su interior, tres brazos robóticos completamente automatizados se encargaron de ejecutar el proceso de servido de bebidas, convirtiendo una acción cotidiana en un espectáculo visual.
Misterio en el menú: Bebidas de autor
Más allá del despliegue de ingeniería, la experiencia se centró en el factor sorpresa. Por primera vez, Dos Equis presentó tres bebidas de autor (signature drinks) creadas exclusivamente para el evento:
- Dos Equis Spring Blossom
- Dos Equis After Sunset
- Dos Equis Saturday at the Rooftop
(Los usuarios también tenían la opción de pedir la tradicional Dos Equis Lager).
El giro principal de la dinámica consistía en que los ingredientes de estas mezclas nunca fueron revelados. Se invitó a los consumidores a elegir su bebida basándose únicamente en el nombre y en su estado de ánimo, celebrando la curiosidad y atreviéndose a probar algo nuevo sin saber qué esperar. Una vez hecha la selección, la máquina se encargaba de todo el ritual de servido.

Tecnología como detonador social
Rafael Cárdenas, Brand Manager de Dos Equis, destacó la intención estratégica detrás de esta activación: «En Dos Equis queremos formar parte de esos momentos que despiertan curiosidad y emoción, apostando por propuestas que mezclen tecnología, creatividad y cultura para seguir elevando la forma en la que se vive la marca».
La sincronización de las máquinas, el misterio de los ingredientes y las reacciones inmediatas al primer sorbo construyeron una atmósfera donde la tecnología demostró no ser solo un recurso funcional, sino un verdadero detonador de conversación y conexión entre el público.
