La primera entrega de la trilogía cinematográfica se convierte en el estreno de anime más explosivo del año y prepara su llegada a Latinoamérica este septiembre
Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Castillo Infinito no necesitó más que un fin de semana para marcar territorio. La nueva película de la aclamada franquicia arrasó con la taquilla japonesa, alcanzando una recaudación de 49,55 millones de dólares y 5,16 millones de entradas vendidas entre el 18 y el 21 de julio, batiendo tres récords históricos en el cine de Japón.
Distribuida por Aniplex en Japón y por Crunchyroll y Sony Pictures a nivel internacional, esta cinta marca el inicio de una trilogía que promete cerrar la historia del Arco del Castillo Infinito con una producción de alto calibre visual y emocional.
Un debut legendario
El impacto fue inmediato. Solo en su primer día —viernes 18 de julio— la película recaudó 11,11 millones de dólares, estableciendo un nuevo récord de taquilla para día de estreno en Japón, impulsado por 1,15 millones de entradas vendidas.
Pero el punto más alto llegó el domingo, cuando se registraron 13,76 millones de dólares en ingresos y 1,42 millones de entradas, coronando el mayor ingreso diario jamás registrado por una película en ese país durante un fin de semana festivo de cuatro días.
Como si eso fuera poco, Castillo Infinito también se adueñó del título de fin de semana de estreno de tres días más taquillero en la historia del cine japonés, posicionándose automáticamente como la segunda película más exitosa del año en Japón a tan solo días de su debut.
Latinoamérica, prepárate para la batalla final
La película llegará a los cines de Latinoamérica el próximo 11 de septiembre, incluyendo salas IMAX® y otros formatos premium. La venta oficial de boletos comienza el 15 de agosto, y se espera que la demanda rompa barreras similares en la región, considerando el fervor que el anime ha consolidado entre el público latinoamericano.
Este largometraje representa la primera parte del cierre cinematográfico de Demon Slayer, adaptando uno de los arcos más intensos y emocionalmente cargados del manga de Koyoharu Gotouge. La animación corre a cargo de ufotable, estudio responsable de las aclamadas temporadas previas, que en esta ocasión lleva su nivel de detalle y dinamismo a un nuevo extremo, especialmente en las secuencias de combate dentro del Castillo Infinito.
