Con 438 votos a favor y cero en contra, San Lázaro aprueba una reforma que obliga a Netflix, Spotify y demás plataformas a habilitar un botón de salida inmediato, sin trampas ni penalizaciones.
En México, contratar un servicio digital siempre fue sencillo: un clic, una tarjeta registrada y listo. El problema empezaba cuando querías darte de baja. Llamadas interminables, visitas a sucursales, formularios escondidos y hasta amenazas de penalización. Eso fue justo lo que vivió Ricardo Monreal, coordinador de Morena, cuando intentó cancelar una suscripción sin éxito y acabó en el buró de crédito. Lo contó en tribuna entre risas, pero ese “calvario” detonó una reforma que hoy es un hecho.
El 17 de septiembre de 2025, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la iniciativa conocida como “click para cancelar”, adicionando dos fracciones al artículo 76 Bis de la Ley Federal de Protección al Consumidor. La idea es simple: si contratar fue con un clic, salir también debe serlo.
Lo que cambia con la reforma
Las plataformas digitales con cobros recurrentes —como Netflix, Amazon Prime, Spotify o servicios de videojuegos— ahora deberán cumplir con reglas claras:
- Avisar con al menos cinco días de anticipación cualquier renovación automática.
- Contar con el consentimiento expreso e informado del consumidor para cargos recurrentes.
- Informar de manera destacada la periodicidad, monto y fecha de los cobros.
- Habilitar un mecanismo de cancelación inmediata en línea, sin trabas ni penalizaciones.
Nada de esconder el botón de baja entre menús confusos ni de obligar al usuario a marcar a un call center. Un clic y fuera.
Un mercado millonario bajo lupa
El trasfondo es enorme: en México, 67 millones de personas usan servicios con cobro automático, un esquema que en 2024 movió dos billones de pesos. Durante la discusión, legisladores de distintos partidos coincidieron en que el modelo actual deja al consumidor en desventaja y puede afectar incluso el historial crediticio.
El panista Elías Lixa propuso ampliar mecanismos de cancelación y hacer ajustes técnicos; Morena aceptó. Y se adelantó que vendrán nuevas batallas: desde evitar cargos por consultar saldos en bancos hasta revisar prácticas de aseguradoras.
Del Congreso al Senado
Con el aval de San Lázaro, la minuta viaja al Senado de la República. Si allí también recibe luz verde, las plataformas tendrán que alinearse a esta nueva realidad: cancelar sin dolor de cabeza, sin penalizaciones y sin letra chiquita.
Lo que empezó como la anécdota de un diputado atorado con su suscripción, hoy pinta para convertirse en una victoria de millones de usuarios. Adiós al viacrucis digital: llegó el momento de “cancelar con un clic”.
