
Flatline Studios enciende la chispa cyberpunk: el roguelike de cartas y mazmorras abre sus puertas al público con descuento y una visión brutal del hackeo como resistencia
El futuro no se espera, se hackea. Into The Grid, el nuevo proyecto de Flatline Studios, finalmente cruza la puerta del acceso anticipado en Steam y lo hace con toda la energía de un virus liberado en la red: caos controlado, progreso sistemático y una atmósfera de neón que parece respirar bajo las sombras del código.
Desarrollado por los hermanos Bruno y Mauro Annetta junto a un pequeño equipo distribuido entre Argentina, España y los Países Bajos, este título no llega para seguir tendencias, sino para romperlas desde adentro. Es un roguelike de construcción de mazos ambientado en un universo cyberpunk donde las mazmorras no están hechas de piedra, sino de datos; y las armas, de líneas de código. Su premisa es simple y demoledora: cada batalla es un pulso entre tu ingenio y los sistemas corruptos que gobiernan el mundo digital.
Por un precio de lanzamiento de 14.99 €/$, con un 10% de descuento durante la primera semana, Into The Grid inicia su fase de expansión. Pero que no te engañe el cartel de “Early Access”: ya hay mucho contenido que morder. Desde su estructura de capas —una red de nodos y enemigos que se complejiza con cada avance— hasta sus dos hackers jugables: Ursa, la Stray Dog, experta en mecánicas de memoria virtual y daño condicionado, y Darwin, el Maker, un genio del descarte que combina scripts, comandos y efectos encadenados para doblegar cualquier firewall.
La experiencia está diseñada como un tablero vivo. Cada carta genera recursos incluso en las manos más desfavorables, cada movimiento tiene consecuencias y cada decisión te empuja un poco más hacia el corazón del sistema: el Core Node. “Muerte a las manos muertas”, dice el juego entre líneas, y lo cumple.
Steam Page: store.steampowered.com/app/2576200/Into_The_Grid
Flatline promete que este es solo el primer asalto. En los próximos meses, llegarán nuevos personajes, enemigos, entornos, sistemas de progresión y hasta una capa narrativa completa, donde las historias personales de los hackers y sus facciones darán sentido a la rebelión. Todo con la filosofía de mantener una conversación abierta con la comunidad —porque en su visión, el juego no se construye solo con código, sino con las ideas de quienes lo habitan—.

Más que un roguelike, Into The Grid es una declaración de intenciones. Un híbrido entre deckbuilder, dungeon crawler y tablero táctico que se atreve a plantear un mundo donde la estrategia no solo se mide en puntos de ataque, sino en bytes de memoria y decisiones con peso moral. Aquí, la red es infinita, el riesgo constante, y la única certeza es que el sistema siempre está mirando.
El acceso anticipado ya está disponible en Steam, acompañado por un tráiler que condensa la estética y el pulso de su universo. Si crees que tienes la mente fría y los reflejos para navegar entre líneas de código y algoritmos enemigos, el Grid te espera. Pero cuidado: entrar es fácil… salir, no tanto.
